La Tolerancia de un modelo de Judas

Leonardo da Vinci trabajaba muy lentamente. Diez años invirtió en “La Última Cena” desde 1488 hasta 1498.
El prior del convento de Santa Maria de la Gracia, en cuyo refrectorio Leonardo pintaba el fresco que habrÃa de inmortalizarlo, asombrado al ver que la obra no avanzaba, se quejo ante Ludovico Sforza, conocido como Ludovico el Moro, que era quien habÃa encargado al pintor el trabajo.

Ludovico hizo llamar a Davincci.
- ¿Es cierto que desde hace algún tiempo no apareceÃs por Santa MarÃa de la Gracia?
Vinci reconoció que llevaba tres meses sin dar una pincelada a “La Cena”.
- ¿Y cómo es eso? - preguntó Ludovico.
El pintor le explicó entonces que, después de haber pintado a los 11 apóstoles, estaba tratando de encontrar un modelo para pintar a Judas en el Borghetto y no lo habÃa encontrado! HabrÃa una solución que el mismo prior se prestase para servir de modelo.
- Desde luego es exactamente lo que necesito, pero no me atrevo a ridiculizarlo en su convento. Señalo Leonardo.
Ludovico informó de la conversación al Prior que en lo sucesivo no tuvo más prisa y le dijo al artista que se tomatá todo el tiempo necesario.
Felizmente, unas semanas después Da Vinci encontró el modelo y termino su famósa obra.
¿TE GUSTÓ? Subscribete a Nuestro Boletín de Novedades , recibirás en tu e-mail artículos como este.

Dejanos tus Comentarios